Antropoceno

¿Qué es el Antropoceno, la “Edad de los humanos” que expertos aseguran hemos entrado?

CIENCIA

Habría comenzado en los años 50 del siglo XX

Atrapados en el Antropoceno

El término Antropoceno (de griego ἄνθρωπος anthropos, ‘hombre’, y καινός kainos, ‘nuevo’) , fue propuesto por algunos científicos para sustituir al Holoceno, la actual épocadel periodo Cuaternario en la historia terrestre, debido al significativo impacto global que las actividades humanas han tenido sobre los ecosistemas terrestres. No hay una fecha precisa sobre su comienzo, pero algunos lo consideran junto con el inicio de la Revolución Industrial (a finales del siglo XVIII),1 mientras otros investigadores remontan su inicio al comienzo de la agricultura. Sin embargo, el Holoceno, término usado desde 1867 al que pretende sustituir, sí tiene su inicio definido formalmente por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas desde 2008, y está fijado con una sección y punto de estratotipo de límite global datada en 11 700 ± 99 años antes del presente.2 3

El término Antropoceno fue acuñado en el año 2000 por el ganador del premio Nobel de química Paul Crutzen, quien considera que la influencia del comportamiento humano sobre la Tierra en las recientes centurias ha sido significativo, y ha constituido una nueva era geológica. La propuesta del uso de este término como concepto geológico oficial ha ganado fuerza desde el 2008 con la publicación de nuevos artículos que apoyan esta tesis.4 Sin embargo, para que se convierta en oficial se requiere la aprobación de laComisión Internacional de Estratigrafía.

En la década de los 50, el climatólogo Charles Keeling subió al monte Mauna Loa de Hawaii para registrar la concentración de CO2 en la atmósfera. A partir de los datos que iba recopilando año tras año, elaboró la conocida como curva de Keeling.

A simple vista parece una gráfica más, una fría representación de una serie de datos de concentración de CO2 atmosférico, pero sin duda es una de las gráficas más reveladoras y fascinantes que he visto. En esta curva se puede apreciar claramente cómo respira nuestro planeta.

Aceptar el cambio climático no es fácil, implica aceptar que tenemos que cambiar de modelo social y de hábitos de consumo y comportamiento. Enfrentarnos al cambio climático conllevaría profundos cambios en nuestros modelos de desarrollo.

El término Antropoceno (de griego ἄνθρωπος anthropos, ‘hombre’, y καινός kainos, ‘nuevo’) ha sido propuesto por algunos científicos para sustituir al de Holoceno, la actualépoca del periodo Cuaternario en la historia terrestre, debido al significativo impacto global que las actividades humanas han tenido un sobre los ecosistemas terrestres. No hay una fecha precisa sobre su comienzo, pero algunos lo consideran junto con el inicio de la Revolución Industrial (a finales del siglo XVIII),1 mientras otros investigadores remontan su inicio al comienzo de la agricultura. Sin embargo, el Holoceno, término usado desde 1867 al que pretende sustituir, sí tiene su inicio definido formalmente por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas desde 2008, y está fijado con una sección y punto de estratotipo de límite global datada en 11 700 ± 99 años antes del presente.2 3

La propuesta del uso de este término como concepto geológico oficial ha ganado fuerza desde el 2008 con la publicación de nuevos artículos que apoyan esta tesis.4 Sin embargo, para que se convierta en oficial se requiere la aprobación de la Comisión Internacional de Estratigrafía.

El término Antropoceno fue acuñado en el año 2000 por el ganador del Nobel Paul Crutzen por analogía con la palabra Holoceno. Crutzen explica el incidente que lo llevó a acuñarlo: Yo estaba en una conferencia en la que alguien comentaba algo sobre el Holoceno. De momento pensé que tal término era incorrecto porque el mundo ha cambiado demasiado. Así que le dije: ¡No, estamos en el Antropoceno!, creando en el calor de ese momento la palabra. Todo el mundo estaba sorprendido. Pero parece haber persistido.5 Crutzen utilizó por primera vez el término en la prensa escrita en un boletín de 2000 del Organismo Internacional de la Geosfera y la Biosfera (IGBP), no. 41. Posteriormente, en 2008, Zalasiewicz sugirió en un boletín de la Sociedad Americana de Geología que el término Antropoceno sería el apropiado para estos momentos.4

Por otro lado, Michael Samways acuñó un término similar en 1999 en un artículo llamado “Traslocación de fauna a tierras extranjeras: aquí viene el Homogenoceno” en la revista Journal of Insect Conservation.6 Samways utilizó el término Homogenoceno para definir nuestra época geológica actual, en el cual la biodiversidad está disminuyendo y los ecosistemas en todo el mundo se están transformando en otros. El término también fue utilizado por John L. Curnutt en 2000 en una lista corta titulada “Guía para el Homogenoceno” en la revista Ecology.7 Curnutt se basó en el artículo “Especies exóticas en América del Norte y Hawái: impactos en los ecosistemas naturales” de George Cox.

Por su parte, Andrew Revkin acuñó el término Antroceno en su libro El calentamiento global: Comprensión de la Previsión (1992), en la que escribió: estamos entrando en una era que en algún día podría ser contemplada como, por ejemplo, el Antroceno. Después de todo, se trata de una era geológica de nuestra propia creación. Sin embargo, la palabra Antropoceno es considerada generalmente como el término técnico más adecuado.

El Holoceno comenzó hace unos 12.000 años, tras las últimas glaciaciones, y cuyo clima templado ha permitido a los humanos progresar y dejar una huella muy profunda en el planeta. Tan profunda que ha causado extinciones y alterado ciclos naturales.

Un equipo internacional trabaja desde 2009 sobre ese nuevo concepto y prepara un informe que se debatirá en 2016 en una reunión de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas, el órgano competente para decidir sobre las edades de la Tierra.

Jan Zalasiewicz, un paleobiólogo de la Universidad de Leicester que dirige la elaboración de ese estudio, avanza que el documento sugerirá que el inicio de la era atómica a mediados del siglo XX podría ser la fecha de inicio del Antropoceno.

demografía

CURSO DE DEMOGRAFÍA

MÓDULOS UNIVERSITARIOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

La demografía (del griego δήμος dēmos ‘pueblo’ y γραφία grafía ‘trazo, descripción’ –estudio de la población–) es la ciencia que tiene como objetivo el estudio de las poblaciones humanas, de su dimensión,estructura, evolución y características generales.

La demografía estudia estadísticamente la estructura y la dinámica de las poblaciones, así como los procesos concretos que determinan su formación, conservación y desaparición. Tales procesos, en su forma más agregada, son los de fecundidad, mortalidad y migración: emigración e inmigración.1

Transición demográfica

La transición demográfica es una teoría demográfica que explicaría el paso de un régimen demográfico preindustrial, presidido por altas tasas de mortalidad y natalidad a otro industrial con un fuerte incremento de la población y posteriormente postindustrial, con tasas muy bajas de mortalidad y natalidad. Aunque en principio quería dar cuenta, básicamente, de los cambios demográficos provocados por la revolución industrial, su utilización, aunque con críticas y limitaciones, está en muchos sentidos vigente, ya que puede decirse que ha constituido un paradigma en la demografía de buena parte del siglo XX.1 2

Inicialmente la transición demográfica pretendía explicar la relación entre los cambios demográficos y los cambios socioeconómicos que se produjeron en el siglo XVIII en los países desarrollados de Europa y por tanto establecer una relación de causalidad entre población, desarrollo y crecimiento demográfico.

Glosario De Conceptos Políticos Usuales

TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA: Este concepto se emplea para designar un período característico dentro de la evolución demográfica de países que comienzan a vivir un proceso de modernización. Las sociedades tradicionales se caracterizan por una alta natalidad y una alta mortalidad (sobre todo infantil) por lo que el crecimiento demográfico es lento. Las sociedades que comienzan un proceso de modernización, pronto ven reducir su índice de mortalidad infantil, sobre todo por la importación de medicina moderna desde los países avanzados y la difusión de nuevas normas de higiene, mientras su índice de natalidad permanece alto, acorde con las pautas culturales tradicionales. Se produce entonces una “explosión demográfica” que luego cede, cuando se adoptan nuevas pautas reproductivas, características de las sociedades modernas, y entonces reaparece el lento crecimiento demográfico, en un nuevo contexto socio-cultural.


Enlaces relacionados:
GLOSARIO DE CONCEPTOS POLÍTICOS USUALES completo en PDF (para imprimir, 99 páginas, 610 Kb)

La Transición Demográfica en América Latina

Basado en : BID/CEPAL/CELADE, (Banco Interamericano de Desarrollo/ Comisión Económica para América Latina y el Caribe/ Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía),
Impacto de las Tendencias Demográficas sobre los Sectores Sociales en América Latina, Santiago.

Los cambios demográficos de los últimos decenios se insertan en el denominado proceso de transición demográfica. Si bien el concepto de transición demográfica tuvo su origen en el intento de explicar la relación entre los cambios demográficos y los cambios socioeconómicos en Europa durante el siglo XVIII, su uso se ha extendido hasta el presente, tanto porque se refiere a procesos demográficos identificables aun en diferentes situaciones históricas, como por el hecho de que constituye una propuesta -siempre vigente- de explicación de la dinámica demográfica a la luz de sus interrelaciones con los factores sociales, económicos y culturales (Zabala de Cosío, 1992).

La transición demográfica ha sido descrita como un proceso de larga duración, que transcurre entre dos situaciones o regímenes extremos: uno, inicial, de bajo crecimiento demográfico con altas tasas de mortalidad y fecundidad, y otro, final, de bajo crecimiento pero con niveles también bajos en las respectivas tasas. Entre ambas situaciones de equilibrio se pueden identificar dos momentos principales. El primero, en el que la tasa de crecimiento de la población aumenta como consecuencia del descenso de la mortalidad, y el segundo, en el que dicho crecimiento disminuye, debido al descenso posterior de la fecundidad. En qué magnitud y a qué velocidad cambia la tasa de crecimiento, dependerá de la velocidad y del momento en que comienzan a descender la mortalidad y la fecundidad (Chesnais, 1986).

En el marco de este esquema, América Latina se encuentra, como señalaron Chackiel y Martínez (1993), “transitando la fase de disminución de la fecundidad, que se ha producido en forma rápida, después de haber experimentado cambios importantes en la mortalidad desde antes de la segunda mitad del siglo -aunque todavía con un amplio margen de posible reducción-, con el resultado de una tasa de crecimiento en descenso”.

El término Segunda transición demográfica (STD) o teoría de la segunda transición demográfica, en demografía y demografía social y sociología, se aplica a los cambios en la constitución y reproducción de las familias después de la segunda guerra mundial que explicarían fenómenos de los que no daba cuenta la teoría tradicional de latransición demográfica. Esta segunda transición demográfica incluye, además del descenso de la mortalidad de la Teoría de la Transición Demográfica o TTD un fuerte descenso de la fecundidad y la aparición de la migración como elemento relevante demográfico1 que afecta básicamente a los considerados países industrializados2

Oniscidea

Los oniscídeos (Oniscidea), conocidos vulgarmente como cochinillas de humedad,1 chanchitos de tierra, marranitos,bicho bola, bicho de humedad o bicho bolita,2 son un suborden de crustáceos isópodos terrestres con unas 3000 especiesdescritas. Tienen un exoesqueleto rígido, segmentado y calcáreo, y poseen siete pares de patas.

Las cochinillas pueden confundirse con diplópodos (una clase de miriápodos) de cuerpo corto y rechoncho, de morfología externa similar producto de una evolución convergente; para diferenciarlos basta con ver cuántas patas se observan a cada lado de un segmento externo. Si hay sólo un par de patas, el animal es un crustáceo, y si hay dos pares, es un diplópodo.

M. Czíkszentmihályi

Published on May 30, 2013
Las emociones son en cierto grado los elementos más subjetivos de la conciencia, puesto que sólo uno mismo puede decir si realmente está experimentando amor, vergüenza, gratitud o felicidad. Sin embargo, una emoción es también el contenido más objetivo de la mente, porque la visceralidad de nuestro sentimiento cuando estamos enamorados, avergonzados, asustados o felices es generalmente más real para nosotros que lo que observamos en el mundo externo o cualquier cosa que aprendamos de la ciencia o de la lógica. Así, a menudo nos encontramos en la situación paradójica de actuar como los psicólogos conductistas cuando miramos a los demás desechando lo que dicen y confiando sólo en lo que hacen; mientras que cuando nos observamos a nosotros mismos somos como los fenomenólogos, pues tomamos nuestros sentimientos internos más en serio que los acontecimientos externos o las acciones manifiestas.

la memoria dependiente del estado

¿Quieres reprogramar tu mente y ser feliz? Tienes que saber qué es “la memoria dependiente del estado”

“LA MEMORIA DEPENDIENTE DEL ESTADO“ ES PROBABLEMENTE LO MÁS IMPORTANTE QUE DEBERÍAS DE SABER DE TU CEREBRO Y SEGURAMENTE LO MÁS ÚTIL. SER CONSCIENTE DE CÓMO LAS MEMORIAS, QUE SE CONVIERTEN EN SISTEMAS OPERATIVOS, SE FORMAN SEGÚN EL ESTADO EN EL QUE NOS ENCONTRAMOS, ES EL PRIMER PASO PARA EDITAR, REPROGRAMAR Y TRANSFORMAR NUESTRA MENTE.

POR: ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO – 28/10/2013 A LAS 00:10:54

Las condiciones espaciales, fisiológicas y neurales en las que nos encontrábamos cuando primero procesamos cierta información son determinantes en cómo codificamos esa información–es decir, en la formación de una memoria. Esto es importante porque de manera muy básica lo que constituye nuestra personalidad no es más que una asociación de recuerdos, un entrar y salir a ciertos estados mentales que son en suma bloques de memoria, que se presentan (acaso ilusoriamente) como una unidad. Lo que soy en este momento puede considerarse la suma de todas las cosas que he sido, es decir, de todas las memorias que he almacenado, pero de manera más sucinta y específica lo que soy en este momento es la relación entre lo que estoy viviendo en el presente –la música que estoy escuchando, la horas que dormí, los fármacos o la comida que consumí, el ambiente en el que me muevo y los pensamientos que evocan– y las otras veces que he vivido una situación similar (que consumí las mismas sustancias, que me moví por el mismo ambiente, etcétera). Esto es lo que se llama “memoria dependiente del estado”.

Venus y las Pléyades

Venus es el segundo planeta del Sistema Solar en orden de distancia desde el Sol, y el tercero en cuanto a tamaño, de menor a mayor. Recibe su nombre en honor a Venus, la diosa romana del amor. Se trata de un planeta de tipo rocoso y terrestre, llamado con frecuencia el planeta hermano de la Tierra, ya que ambos son similares en cuanto a tamaño, masa y composición, aunque totalmente diferentes en cuestiones térmicas y atmosféricas. La órbita de Venus es una elipse con una excentricidad de menos del 1 %, formando la órbita más circular de todos los planetas; apenas supera la de Neptuno. Su presión atmosférica es 90 veces superior a la terrestre; es por tanto la mayor presión atmosférica de todos los planetas rocosos. A pesar de estar situado más lejos del Sol que Mercurio, Venus posee la atmósfera más caliente, pues ésta atrapa mucho más calor del Sol, debido a que está compuesta principalmente por gases de invernadero, como el dióxido de carbono. Este planeta además posee el día más largo del sistema solar: 243 días terrestres, y su movimiento es dextrógiro, es decir, gira en el sentido de las manecillas del reloj, contrario al movimiento de los otros planetas. Por ello, en un día venusiano el sol sale por el Oeste y se oculta por el Este. Sus nubes, sin embargo, pueden dar la vuelta al planeta en cuatro días. De hecho, hace muchos años, antes de estudiar el planeta enviando a su superficie naves no tripuladas y estudiar su superficie con radar, se pensaba que el período de rotación de Venus era de unos cuatro días.

Al encontrarse Venus más cercano al Sol que la Tierra (es un planeta interior), siempre se puede encontrar en las inmediaciones del Sol (su mayor elongación es de 47,8°), por lo que desde la Tierra se puede ver sólo durante unas pocas horas antes del orto (salida del Sol), en unos determinados meses del año, o también durante unas pocas horas después del ocaso (puesta del Sol), en el resto del año. A pesar de ello, cuando Venus es más brillante, puede ser visto durante el día, siendo uno de los tres únicos cuerpos celestes que pueden ser vistos de día a simple vista, además de la Luna y el Sol. Venus es normalmente conocido como la estrella de la mañana (Lucero del Alba) o la estrella de la tarde (Lucero Vespertino) y, cuando es visible en el cielo nocturno, es el segundo objeto más brillante del firmamento, tras la Luna.

Por este motivo, Venus debió ser ya conocido desde los tiempos prehistóricos. Sus movimientos en el cielo eran conocidos por la mayoría de las antiguas civilizaciones, adquiriendo importancia en casi todas las interpretaciones astrológicas del movimiento planetario. En particular, la civilización maya elaboró un calendario religioso basado en los ciclos astronómicos, incluyendo los ciclos de Venus. El símbolo del planeta Venus es una representación estilizada del espejo de la diosa Venus: un círculo con una pequeña cruz debajo, utilizado también hoy para denotar el sexo femenino.

Venus es el astro más característico en los cielos de la mañana y de la tarde de la Tierra (después del Sol y la Luna), y es conocido por el hombre desde la prehistoria. Uno de los documentos más antiguos que sobreviven de la biblioteca babilónica de Ashurbanipal, datado sobre el 1600 a. C., es un registro de 21 años del aspecto de Venus (que los primeros babilonios llamaron Nindaranna). Los antiguos sumerios y babilonios llamaron a Venus «Dil-bat» o «Dil-i-pat»; en la ciudad mesopotámica de Akkad era la estrella de la madre-diosa Ishtar, y en chino su nombre es «Jīn-xīng» (金星), el planeta del elemento metal. Venus se consideró como el más importante de los cuerpos celestes observados por los mayas, que lo llamaron «Chak ek» (la gran estrella). Los antiguos griegos pensaban que las apariciones matutinas y vespertinas de Venus eran dos cuerpos diferentes, y les llamaron Hesperus cuando aparecía en el cielo del Oeste al atardecer y Phosphorus cuando aparecía en el cielo del Este al amanecer.

Fases de Venus observadas desde la Tierra.

Al encontrarse la órbita de Venus entre la Tierra y el Sol, desde la Tierra se pueden distinguir sus diferentes fases de una forma parecida a las de la Luna. Galileo Galilei fue la primera persona en observar las fases de Venus en diciembre de 1610, una observación que sostenía la entonces discutida teoría heliocéntrica de Copérnico. También anotó los cambios en el tamaño del diámetro visible de Venus en sus diferentes fases, sugiriendo que éste se encontraba más lejos de la Tierra cuando estaba lleno y más cercano cuando se encontraba en fase creciente. Estas observaciones proporcionaron una sólida base al modelo heliocéntrico.

Venus es más brillante cuando el 25 % de su disco (aproximadamente) se encuentra iluminado, lo que ocurre 37 días antes de la conjunción inferior (en el cielo vespertino) y 37 días después de dicha conjunción (en el cielo matutino). Su mayor elongación y altura sobre el horizonte se produce aproximadamente 70 días antes y después de la conjunción inferior, momento en el que muestra justo media fase; entre estos intervalos, Venus es visible durante las primeras o últimas horas del día si el observador sabe dónde buscarlo. El período de movimiento retrógrado es de veinte días en cada lado de la conjunción inferior.

En raras ocasiones, Venus puede verse en el cielo de la mañana y de la tarde el mismo día. Esto sucede cuando se encuentra en su máxima separación respecto a la eclíptica y al mismo tiempo se encuentra en la conjunción inferior; entonces desde uno de los hemisferios terrestres se puede ver en los dos momentos. Esta oportunidad se presentó recientemente para los observadores del hemisferio norte durante unos días sobre el 29 de marzo de 2001, y lo mismo sucedió en el hemisferio sur el 19 de agosto de 1999. Estos eventos se repiten cada ocho años conforme al ciclo sinódico del planeta.

Como lo describe Jesús Galindo en su libro “Arqueoastronomía en la América Antigua” (editado por CONACYT), es notable la importancia que tenía Venus para los Mayas, quienes la conocían bajo varios nombres: Xux Ek o estrella avispa, ya que creían que en determinados momentos la luz del planeta era perjudicial; Nok Ek, la gran estrella, y sastal Ek, la estrella brillante, por su intenso brillo; chac Ek, la estrella roja, por el color que adquiere cuando está cerca del horizonte. Venus es también Ahzab Kab Ek, la estrella que despierta a la Tierra. Venus está asociada a Kukulcan entre los Mayas, el equivalente Maya de Quetzalcoatl.

Cuando uno considera el movimiento de un planeta el ciclo que rige su posición en el cielo es el denominado ciclo sinódico, que es el lapso de tiempo que tarda el planeta en cuestión en adquirir la misma posición relativa con el Sol y la Tierra. En el caso de Venus el periodo sinódico de 584 días era dividido en cuatro partes por los Mayas: durante 236 días Venus es la estrella de la mañana (Ahzab Kab Ek); los 90 días posteriores corresponden al paso de Venus por atrás del Sol (o conjunción superior); después vienen 250 días en que Venus es la estrella de la tarde seguidos por un breve, pero importante, período de 8 días en los cuales Venus se halla en la conjunción inferior (es decir enfrente del Sol) y desaparece al no poder reflejar la luz de éste hacia la Tierra. Es al reaparecer después de los 8 días, que dura la conjunción inferior, que se creía que su luz podía ser altamente perjudicial para los hombres, causando “muerte, pestilencia y destrucción”, dependiendo del día en que se produjera la reaparición dentro del calendario ritual de 260 días. La creencia de la mala influencia que podría tener Venus al reaparecer después de la conjunción inferior, persistió hasta los Aztecas, quienes de acuerdo a los anales de Quauhtitlán, pensaban que sus “penetrantes rayos” podían causar heridas.

Pero era en la obsesión de los Mayas por los ciclos donde residía en gran parte la importancia de Venus: 5 ciclos sinódicos de este planeta corresponden casi exactamente a 8 años de 365 días (5 X 584 días = 8 X 365 días = 2920 días). La conexión con el “año ritual” de 260 días se daba después de un Huehuetiliztli, período de 104 años que corresponde a 65 ciclos sinódicos venusinos y 146 “años rituales”. Estos números están redondeados, ya que el ciclo sinódico de Venus es en realidad de 583.92 días mientras que el año dura 365.24 días. Los Mayas hicieron elaboradas tablas para corregir las pequeñas discrepancias entre el periodo sinódico de Venus, el año y otros ciclos. Así, al haber transcurrido 301 ciclos de 584 días, los Mayas habían restado en total 24 días (en forma análoga a nuestra costumbre de agregar un día cada cuatro años) y con esta corrección podían predecir la posición de Venus con un error de tan solo 2 horas en 481 años! El conocimiento de esta última corrección por los Mayas es sin duda uno de los descubrimientos mas sobresalientes de la astronomía antigua.

Así como desde la Tierra podemos ver el ciclo de fases de la Luna (sinódico) durante unos 2 días más que su ciclo orbital (sidéreo) y dividirlo en 4 ciclos de 7 días (4 semanas), también se puede ver el ciclo completo de fases de Venus durante 584 días, aunque lógicamente con un telescopio. El ciclo sinódico de Venus dura unos 360 días (un ciclo Tun) más que el tiempo de su órbita (225 días).

La importancia que los Mayas daban a Venus llegó al punto que el diseño del templo de El Caracol, considerado como el mas importante observatorio astronómico de los Mayas, está fuertemente influenciado por la trayectoria de Venus en el cielo: por ejemplo, la alineación de su base con la puesta mas al norte de Venus difieren menos de un grado. El culto a Venus persistió hasta el tiempo de los Aztecas, quienes la denominaban Huey Citlalín, la gran estrella, y en su carácter de estrella de la mañana era asociada con Quetzacoatl.

 

Las Pléyades son un puñado de estrellas muy jóvenes. Se formaron hace apenas 100 millones de años, durante la era de los dinosaurios en la Tierra, a partir del colapso de una nube de gas interestelar. Las estrellas más grandes y brillantes del cúmulo son de color blanco-azulado y cerca de cinco veces más grandes que nuestro propio Sol.

Las Pléyades no existían cuando Venus emergió de la nebulosa protosolar hace cuatro mil quinientos millones de años. Nadie sabe cómo se veía Venus en aquellos primeros días del sistema solar. Podría haber sido verde y exuberante, semejante a la Tierra. Hoy en día, sin embargo, es infernal. Un efecto invernadero irreversible en la atmósfera de Venus ha sobrecalentado el planeta hasta los 480° C (900° F), lo suficientemente caliente como para derretir plomo. Densas nubes grises que contienen ácido sulfúrico ocultan la superficie de Venus a los telescopios de la Tierra. Las sofocantes nubes son, al parecer, excelentes reflectoras de la luz solar y es por eso que Venus es tan brillante.

Vista desde la Tierra, Venus es aproximadamente 600 veces más brillante que Alcione, la estrella más luminosa de las Pléyades. Durante el fin de semana trate de ver al grupo de estrellas con unos binoculares. Verá docenas de tenues pléyades invisibles al ojo humano desnudo. Entre ellas, Venus parecerá una supernova.

¿Porqué Venus se mueve entre las estrellas?

Porque su órbita no es la misma que la de la Tierra. Venus está más cerca del Sol y viaja a su alrededor más rápido (35 km/s contra 29.7 km/s de la Tierra). Desde nuestro planeta, por lo tanto, Venus parece moverse entre las estrellas — entrando y saliendo de las Pléyades en apenas unas cuantas noches. “La gente no puede sentir a la Tierra moverse en su órbita, pero esta es una excelente oportunidad para que sintamos el efecto visual del movimiento de los planetas”, dice el físico espacial Dennis Gallagher de NASA/MSFC.

La Diosa del Amor Visita a las 7 Hermanas — (Jack Horkheimer).

La Historia y Mitología de las Pléyades — (SEDS)

Las Estrellas Más Brillantes de las Pléyades — (SEDS).

El Cúmulo Estelar de las Pléyades — (APOD) La fotografía más famosa del famoso cúmulo de estrellas.

Un Encuentro de Planetas — (Ciencia@NASA) Venus no es el único planeta que se ve hoy por la noche. ¿Podría usted distinguir los otros cuatro?

Na-dené

Na-dené es una familia de lenguas del noroeste de Norteamérica. Está conformada por las lenguas tlingit, eyak y el conjunto de lenguas atabascanas, como las lenguas apaches, el navajo y el chipewyan, entre otras. La mayor parte de ellas son lenguas tonales, aunque se ha podido probar que el tono es un desarrollo reciente.

El término na-dené fue propuesto originalmente por Edward Sapir para designar un conjunto de lenguas presuntamente emparentadas que incluían a las lenguas atabascanas, al tlingit y al haida (en ese entonces se desconocía la existencia del eyak, lengua más estrechamente emparentada con el atabascano que el tlingit). La hipótesis de que estas lenguas podrían estar relacionadas apareció en el trabajo de Sapir de 1915 “The Na-Dene languages: A preliminary report”, donde describe la elección del nombre

fobia

Una fobia (palabra derivada de Fobos, en griego antiguo Φόϐος, «pánico», hijo de Ares y Afrodita en la mitología griega, la personificación del miedo) es un trastorno de salud emocional o psicológico que se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas1 como, por ejemplo, a los insectos (entomofobia) o a los lugares cerrados (claustrofobia). Sin embargo, no es sencillamente un miedo, pues guardan grandes diferencias.2 También se suele catalogar como fobia un sentimiento de odio o rechazo hacia algo que, si bien no es un trastorno de salud emocional, sí genera muchos problemas emocionales, sociales y políticos (véase xenofobia, es decir, el odio a los extranjeros o extraños). Un estudio en EE. UU. por el National Institute of Mental Health (NIMH) halló que entre el 8,7 % y el 18,1 % de los estadounidenses sufren de fobias.3 Discriminando edad y género, se encontró que las fobias son la más común enfermedad mental entre mujeres en todos los grupos etarios y la segunda más común psicopatía en hombres mayores de 25.

Quinto Informe del IPCC

El Quinto Informe del IPCC (AR5) actualiza el conocimiento sobre los aspectos científicos, técnicos y socioeconómicos del cambio climático.

En comparación con informes anteriores, este Quinto Informe pone un mayor énfasis en la evaluación de los aspectos socioeconómicos del cambio climático y en sus implicaciones para el desarrollo y la gestión de los riesgos, así como en la puesta en pie de respuestas de adaptación y mitigación.

Estos son sus puntos más relevantes:

  • Cada una de las tres últimas décadas ha sido más caliente que las anteriores, con una subida “probable” de la temperatura de 0,85 grados de 1880 a 2012.
  • Los impactos del calentamiento global ya son visibles en todos los continentes
  • Nunca antes se ha constatado de modo tan inequívoco que la actividad humana es la mayor responsable de esta situación.
  • El nivel del mar ha crecido 19 centímetros de 1901 a 2010 y podría subir entre 26 y 82 en 2100. Es una horquilla mayor que la apuntada en el informe de 2007 que iba de 18 a 59 centímetros.
  • La adopción de medidas “ambiciosas” para mitigar el cambio climático no afectaría al crecimiento económico global y el consumo sólo se vería frenado en un 0,06 %.
  • Las concentraciones de CO2 han alcanzado niveles sin precedentes en, al menos, 800.000 años.
  • Los cambios en el ciclo del agua (lluvias, evaporación, sequías) en respuesta al cambio climático no será uniforme en el conjunto del planeta. Las precipitaciones violentas serán más frecuentes, las zonas áridas recibirán menos lluvias y crecerán las diferencias entre estaciones.
  • Se necesitarán recortes de emisiones sustanciales y sostenidos en las próximas décadas -del 40 al 70 % entre 2010 y 2050- para reducirlas casi a cero en 2100.
  • Según el IPCC, sólo un gran cambio institucional y tecnológico proporcionará una oportunidad de que el calentamiento global no supere los dos grados centígrados en la superficie del planeta, el límite sugerido para los científicos a partir del cual se podrían producir daños irreversible para la Humanidad.

Por cada grado que se eleve la temperatura, disminuirá, al menos, un 20 % la cantidad de agua

 

  • En el caso de que no se adopten medidas de mitigación, la temperatura aumentará en 2100 entre 3,7 y 4,8 grados
  • Se prevé que las emisiones de CO2 procedentes del sector energético se dupliquen e incluso tripliquen en 2050 en comparación con los niveles de 14,4 gigatoneladas de CO2 en 2010
  • Muchas regiones del globo están experimentando con mayor frecuencia fenómenos extremos como sequías y olas de calor, junto a graves impactos sobre la salud, las cosechas y los hábitats.
  • Si la temperatura sube un grado o más, disminuirá la producción de trigo, maíz y arroz en las zonas templadas y tropicales, en torno a un 2 % por década hasta final de siglo.
  • A lo largo del siglo XXI, las consecuencias del cambio climático se traducirán en un menor crecimiento económico, estimado en una reducción de la economía agregada mundial de entre un 0,2 y un 2 %.
  • El calentamiento perjudicará gravemente a la seguridad alimentaria, que se “exacerbará en los países de rentas medias y bajas”, aparecerán nuevas bolsas de pobreza en las clases medio-altas y la brecha de las desigualdades se ampliará en los países ricos.
  • En cuanto a los ecosistemas, el informe explica que algunos hábitats “únicos” afrontan un enorme peligro si la temperatura media sube un grado. Y de alcanzarse los dos grados, los ecosistemas más perjudicados serán los arrecifes de corales y el Ártico.
  • En 2100, de no adoptarse medidas, centenares de millones de personas serán víctimas de inundaciones costeras y tendrán que abandonar sus hogares.
  • Los cambios en los patrones pluviométricos alterarán los sistemas hidrológicos, afectando tanto a la disponibilidad de agua como a su calidad.
  • Por cada grado que se eleve la temperatura, disminuirá, al menos, un 20 % la cantidad de agua.

 

Fuente: Quinto Informe del IPCC(link is external) (AR5, en sus siglas en inglés)